martes, 23 de septiembre de 2014

D61-B30. Comienza la aventura.

A las 3.56 sonó la alarma en mi cuarto de Málaga. Hacía unas horas habíamos estado tapeando por el Palo y viendo un programa de boleros en Canal Sur con Graciela, y, desde entonces, hasta ahora…,¡cuántas cosas!

Todo iba bien hasta que (además de que María José fue cacheada) yo tuve que sacar todas las cosas de mi mochila de mano porque el pulisía encargado de mirar los Rayos X no sabía si yo llevaba “una barra de hierro ahí”; el fonendo macho, el fonendo y el martillito de los reflejos, dando la lata desde el primer momento. ¡Pa que no se diga que no me voy de Erasmus pa estudiar!

Tras esto, y tras haber vuelto a meter todas mis cosas en la mochila, MJ y yo nos sentamos a esperar porque aún no habían publicado cuál era nuestra puerta de embarque. En la espera, coincidimos con tres chavales de nuestra clase que también se iban de Erasmus. Ellos, a Polonia y a Eslovaquia. Malagueñosporelmundo. MJ y yo mirábamos todo el rato a ver si habían puesto ya cuál era nuestra puerta, y nada. Hasta que al final, MJ me dijo que ya lo ponía: D61.

Para ir a la puerta D61, digamos que tuvimos que ir to pa la izquierda, to pa la izquierda. Cuando llegamos… en la puerta D61 no aparecía ningún vuelo. No había ninguna azafata en la puerta. Nadie esperando. Nos olió a chamusquina. Miramos, ya cerca de esa puerta D61, otra vez, en otra pantalla diferente, cuál era nuestra puerta de embarque. Tchan, tchan, tchan… B30.

Corrimos como nunca; eran las 6.07h y se suponía que la puerta de embarque cerraba a las 6.10¡¡¡!!! Así que corrimos y sudamos (correr con las botas de montaña no es tan fácil como puede parecer), todo lo que habíamos andado hacia la izquierda ahora fue hacia la derecha, derecha, derecha y eso parecía que nunca se acababa, maemía, qué aeropuerto más grande. Cuando pasamos por la primera de las pantallas, volvimos a mirar,… y aún ponía D61. Algo confusas y con todo el rile del mundo, corrimos hasta que llegamos a la B30. Empujamos a gente, dimos codazos hasta llegar a nuestra puerta,… que acababa de abrirse, y a la cual iba la mayoría de la gente a la que habíamos adelantado en esa carrera. Pensé que perdíamos el avión.

Sudando como un pollo, me tomé la biodramina que me ayudaría a dormir como un lirón durante casi todo el vuelo. Eso, y el hecho de ir en última fila y saber que tenía una azafata “peleona y que si hacía falta ella pegaba a quién fuese, que era un poco agresiva”, o eso decía mientras parloteaba durante tooodo el camino con sus amigas las demás azafatas, me hicieron sentir segura.  

La llegada fue un poco liosa; teníamos que atterizar en el aeropuerto de Trieste, pero según dijo el comandanteoyoqueséquién, debido a la niebla no se veía nada y aterrizaríamos en Marco Polo (el aeropuerto principal de Venecia). Cuando estábamos sobrevolando Marco Polo, no podíamos aterrizar porque según el mismohombredeantes, “había mucho tráfico”; así que, nos dijo, nos quedaríamos “haciendo tiempo” (macho, haciendo tiempo, se dice rápido, pero qué-mal-rollo) en el aire, unos 5-10min hasta que el tráfico estuviese mejor. Hasta que lo estuvo, y al fin aterrizamos en Marco Polo. Del avión al aeropuerto nos llevaba el típico autobusillo que iba petao al máczimo (más o menos como un autobús de línea, con gente de pie) pero MJ y yo fuimos las dos enchufadas que gracias a una mujer que nos habló en italiano nos metimos en la cabina del conductor.

Ryanair nos puso unos autobuses hasta Trieste para aquellos que quisiesen seguir yendo allí. Encontramos estos autobuses gracias a una chica (nuestra compañera de avión, que se pasó el viaje del primer minuto al último durmiendo la mona, esta se habría tomao un par de biodraminas fijo) que hablaba italiano y español. En este autobús teníamos que subir las maletas (esas de 15Kgs cada una) a un maletero que estaba a la altura de nuestra cabeza… así que con la ayuda de algún italianini y metiéndolas por el laillo lo conseguimos. Al llegar a Trieste, entré en el aeropuerto a comprar una botellilla de agua y mi móvil empezó a sonar; era el hombre del GoOpti, la furgonetilla que nos llevaría hasta Ljubljana. El conductor no podía pasar a la zona de los taxis; nos lo explicó cuando nos montamos finalmente y mientras nos comíamos al fin un bocadillo malagueño, porque, según él, los taxis tienen una especie de monopolio (lo comparó a la dictadura de Mussolini) y creen que los GoOpti les quitan sus clientes, cuando realmente no es así. 

Dormimos y dormimos durante nuestro trayecto hasta Ljubljana; abría los ojos de vez en cuando, y todo eran montañas, hierba y más hierba super verde, y casitas en las colinas, todo muy bonito pero zZZzzZZz…

Llegamos a nuestro hostel, y descansamos. Ducha, charla con las recepcionistas y, mapa en mano, nos fuimos a visitar una preciosa Ljubljana super soleada y con un calor que te rilas. 3euros por una CocaCola de 25cL, un mercado de comida típica italiana, mucha gente en la calle, mucha gente en bici (parece que aquí el que va en bici es el rey de la calle) y mucha gente comiendo helados. Subimos a un castillito desde el que se veía la ciudad, y estuvimos leyendo una guía turística sentadas en la plaza del tripuente, uno de los sitios más famosos aquí, como buenas guiris que somos. Y con un Falafel en la callecita de nuestro hostel, sentadas en dos sillas mirando hacia la calle, sin mesa, acababon nuestras primeras horas en Ljubljana.

3 comentarios:

  1. que guiris macho, que guiris!!!!
    que las puertas de embarque cierran 10 minutos antessss de que salga el avión!!!!

    que barata la cocacola no?

    que guirisssss :O

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  2. JOLER, ya se me ha adelantao el migue. Ha sido un buen post inaugural, por ahora lo que mas me gusta es el TRIPUENTE aunque solo por el nombre porque tampoco lo has explicado demasiado. Aunque supongo que tendras tiempo pa explicarlo. Me parece fatal que te durmieras en el avion y en el autobusillo. En los viajes en general y el erasmus en particular, NO SE DUERME NUNCA, pa luego poder akordarse con mucha mas melancolía de lo que se veia por la ventana.

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  3. Bueno, porfin aquí estoy como comentarista profesional, jijiji. (Me gusta esto de los blo)
    Varias cosas: primera, ¿viste lo bien que se vuela con la biodramina? Ya te lo dije yo...
    segunda, ya te dije que pusieras en tu mochilón de mano el fonendo arribita del todo, que eso pita. Estaba cantado que el policía sospecharía de ti como portadora de una barra metálica con dudosa utilidad. ( te vimos deshaciendo tu mochila). Una tercera cosa a comentar es los sudores que me entran de pensar las carreras que os pegasteis buscando la puerta de embarque pensando que perdíais el avión. Pero lo que me ha parecido muy gracioso del post es la llamada personal que te hace el conductor de la furgoneta, y la colocación de vuestras “ligeras maletitas” en todo lo alto!!
    !FELIZ Y PROVECHOSA ESTANCIA EN LIUBLIANA, CELITA!

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