Han ido pasando los días y, así como quien no quiere la cosa, ya llevamos más de un mes aquí.
Ya terminamos nuestras clases de otorhinolaringology y hemos empezado las de MaxiloFacial Surgery. Al cambiar de asignatura, cambiamos también de edificio en el que dar las clases y las prácticas; ahora estamos en un aula en el “wooden building”, un edificio de madera en el que cierran las persianas para que podamos ver bien las diapositivas y en el que, debido a la penumbra y la hora a la que estamos dando las clases (empiezan a la una de la tarde), más de uno (y más de dos) cae en la tentación de disfrutar de la siesta. El wooden building está junto al rio y, entre clase y clase, puedes disfrutar viendo pandillas de nutrias liublianenses en el Ljubljanica (las hay a montones).
Si llevas un mes de Erasmus siendo de España es muy probable que ya hayas hecho tu primera tortilla de patatas. Supongo que será ya la tercera vez que mi madre recibe el mensaje de: “¿Cuántos huevos para cuántas patatas/persona?”, y (ya que estamos hablando de cocina) pondría la mano en el fuego de que las otras dos veces que recibiste tal mensaje, también dijiste como contestación, “¡Cuidado con la sal!”.
Así que sí, el día de la Spanish Dinner llegó, e hicimos una quedada en nuestro pisito con Pablo (que contribuyó a la cena trayendo Lomo), Marina (encargada del jamón serrano), Andrej y Miroslav (los macedonios) y MJ, que fue la cocinera de la tortilla. ¡La verdad es que fue un éxito! Ese día no sobraron ni las miguitas del pan; el Lomo (así, con mayúsculas, porque tal lomo lo merecía) duró un abrir y cerrar de ojos. Los españoles casi ni lo catamos, que ya estaban ahí los macedoniosdalequetepegoaligeraotequedassinlomo- leydelaselvatotal.
(De izquierda a derecha, YO-elburrodelantepaquenosespante, Andrej, Miroslav, Marina, MJ, Pablo, y unadelastortillas.)
Tras la noche española, el otro día hicimos, también en el piso, la fiesta de la castaña. Jurij y Nate nos dijeron que ellos comprarían las castañas y que avisásemos a algún amigo si queríamos. El “avisar a algún amigo” se convirtió en nuestro minisaloncitococina con 9 eslovenos, 5 españoles y un italianini comiendo castañas como si no hubiera un mañana, y bebiendo un hot wine que cocinaron los eslovenos; es típico de aquí y, dicen, en Navidad las calles de Ljubljana se llenan de puestecillos vendiendo vasos de este vino caliente al que echan limón y clavo (papá, el vino pa ellos, yo bebí Aquarius, pero dicen, yatusabe, dicen, me han dicho por ahí, que el vino estaba rico).
Por lo demás, las cosas por aquí van muy bien. Hoy ha amanecido despejado, así que parece que va a hacer bastante buen día. Hemos estado un par de días a base de lluviasinparar y menos de 10grados, así que siempre que salga el sol es de agradecer J
Con las clases a la una, tenemos el horario de la comida bastante trastocado; hacemos uso de nuestro studenskiboni antes de clase, a eso de las doce, y cuando salimos, volvemos a tener hambre. Hay quien come dos veces, ¡y hay quien sale a correr de vez en cuando! Por ahora estoy saliendo a correr poco, pero algo. Pero este fin de semana es aquí la Marathon de Ljubljana; el día de la maratón en sí es el domingo, pero mañana sábado hay una carrera de 4km que –creo- voy a correr. (¡Losmenúsdelstudenskihayquebajarloscomosea!)
(Trubarjeva Cesta, mi calle favorita aquí)
Ahora estoy en la casa, pero ya tengo que ponerme en marcha para ir a la facultad; no sé qué ni dónde comeremos hoy, porque hemos amanecido tardecillo después de nuestra fiestecilla de anoche, pero bueno, ya se verá. Nunca se sabe lo que te depara el día. Anoche estuvimos en Rozna Dolina, que es la residencia en la que viven nuestros amigos. Roshna (que así es como suena) son catorce edificios de residencia. Sólo uno de ellos, es para Erasmus, y el resto es residencia para los estudiantes eslovenos. Es un sitio inmenso, con parquecitos entre un edificio y otro e instalaciones deportivas para los estudiantes. Y allí estuvimos ayer un ratillo, haciendo uso de nuestrocadavezmenos (¿menos?)macarrónicoinglés con alemanes, checos, polacos y algún que otro español.
¡Y eso es todo amigos!
Ayer, estuve hablando con una amiga de Tarifa, contándole cómo eran las cosas por aquí y qué tal me está yendo, y me dijo: "Ya llevas un mes!!?? Pero cómo corre así el tiempo?Seguro que él también va en bici por las calles de tu pequeña pero bonita ciudad. Si lo ves, pínchale las ruedas a ver si se frena un poquito."
Y creo que le voy a hacer caso... quenoquieroquesemeescape.
See you!
.jpg)

