France Prešeren (SXIX) fue un poeta esloveno. Y es una estuatua suya lo que hay en mitad de la plaza Prešernov Trg, que es la plaza principal de Ljubljana, la plaza del Tripuente (Richard, quería hacerte esperar más, pero bueno, he caído en la tentación del post del Tripuente). Prešeren dedica los días, ahí quietecito sin pestañear, haga frío, calor, calma, viento o tempestad, a mirar a su amada, que está en una de las calles que llegan a la plaza. Y es a los pies del poeta donde solemos quedar.
También en Prešernov Trg está la Iglesia de la Anunciación (Jajajajaj, ¿a quién voy a engañar? ¡Acabo de enterarme gracias a wikipedia de cómo se llama!); más comúnmente llamada la iglesia rosita, en cuyos escalones se sientan los sin techo de la ciudad. Se sientan ahí a beber cerveza y a intentar venderte una revista (en esloveno) que escriben ellos; no sé exactamente qué escriben, pero me da bastante cuirosidad. Se la compraría a alguno para acabar con mi intriga, pero no entendería ni papa, que de esloveno aún no andamos demasiaobienquedigamos.
Para pasar de la plaza al otro lado del río, pasas (¡¡ahora sí que sí!!) por el Tripuente. La verdad (¡pa qué engañarnos!)es que yo al tripuente me lo imaginaba más espectacular. Tengo entendido que al principio era sólo un puente, por el que pasaban los coches y, para hacerlo peatonal, a algún lumbreras se le ocurrió hacer no uno sino dos, a los lados. Son tres puentes realmente, pero que desembocan en un mismo punto: Presernov Trg.
Bajo el puente, hay unas escaleritas que te llevan a un cuarto de baño público, y también ahí, está “el bar del pescado”, donde puedes comer pescado (mamá, aún no lo he probado desde que estoy aquí) con el studenski boni, junto al río. Está apuntado como lugar al que ir en la listadecosassanasquehacerenLjubljana). Al otro lado de la plaza, está el ayuntamiento, y también el mercado. Del mercado, en el que suelen hacer mercadillos y festines ocasionales tipo LaFiestaDeLaHamburguesa o LaFiestaDelChocolate, ya hablaré más adelante.
El otoño se nota que ha llegado a Ljubljana; las calles están llenas de hojas de los árbolesdehojacaduca, y LJubljana tiene un color especial. Color, y olor a castañas por muchas de las calles; y es entre uno de los puentes del tripuente y la estatua de Prešeren donde está el tío de las castañas que debe ser el tíocastañilmásricodetodaLjubljana. Dicen, que por estar ahí, paga 3000euros de alquiler. ¡Así que imaginad cuántas castañas podrá vender a lo largo de la temporada!
Junto a él, y tocando para las pandillas de japoneses que siempre, repito, siempre, hay en la plaza de Prešeren, está el típico tío con el acordeón. Supongo que eltíodelacordeón, así como los éraseunjaponésaunacámarapegado, no falta en ninguna ciudad de este mundo. Y son los japoneses los que muchas veces mantienen con vida a la plaza; no es que no tenga vida, que la tiene, mucho turista y mucho esloveno de un lado para otro, comiendo, echando fotos, en bicicleta, paseando sin más, pero hay días, como este fin de semana pasado, en que se nota que hay muy poca gente aquí. Y no lo digo como algo malo, sino al contrario; creo que esto me gusta de esta ciudad. Es la capital de un país, pero hay veces que puedes estar sentadita a los pies del poeta con la misma calma con que estarías sentada en la Puerta de la Iglesia de Tahivilla, viendo pasar, eso sí, a algo más de gente pero sin tráfico, sin ruidos, tal y como Prešeren se halla, simplemente contemplando (a tu amada, o qué más da).
En fin, que Ljubljana cada día está más bonita, cada día con un frío más pelón, y cada vez con menos luz. Eso sí, la luz que tiene, aunque poca, es preciosa. Le estoy cogiendo cariño a las calles llenas de hojas caídas, a las bicis asesinas, a Prešeren, a cada uno de los puentes del tripuente, a los japoneses e incluso al tío del acordeón.
Y del cariño al enamorable violinista nocturno, pa qué os voy a contar.
Y del cariño al enamorable violinista nocturno, pa qué os voy a contar.

Seguramente cuando salgas del casco antiguo, te encontrarás una juliano más bulliciosa, con menos hojas caídas sobre las aceras, más coches bullangueros, más mendigos no tan documentados y castañeros menos pudientes.
ResponderEliminarMe ha gustado el video, no se si es tuyo. ¡Hay muchas bicis! Esta ciudad me va a gustar.
Celii soy Arturito y la Abuelita, nos ha gustado mucho tu ciudad,se ve en el video que la gente va muy abrigada, aquí hoy es el primer día que hemos pasado algo de frío (lo que ha traido un buen surfing). Dice la abueli que comas algún pescado (dieta mediterránea) que llevas casi dos meses allí ya jaja, muy tranquilo todo por allí, que bien que te los estés pasando de lujo¡¡, en navidadd nos vemos liublianense.
ResponderEliminarMuchoss besitoss y que sigas contando cosaas celiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Muy buen post cultural y con el toque chulo del vídeo, aunque debes explicar por qué dices lo de las bicis asesinas, que tu ibas sin manos grabando!!!
ResponderEliminarSe te nota que aprendiste muy bien lo de las hojas caduca y perenne en tu cole, que lo sé yo.
Compra la revista de los homeless, a lo mejor es interesante, que te la traduzca un amigacho esloveno chiquilla. Y otra cosa, el castañero pudiente asa las castañas como aquí en una olla, o cómo?
Que comas pescado, que con el boneskistuden te saldrá barato, y es muy sano!!
Venga, sigue disfrutando del otoño !!!!